Con tan solo leer el título de este artículo te sentirás identificado o no con el contenido del mismo. Puede ser que seas de aquellas persona que pasa toda la noche en una misma postura, que cuando abre los ojos por la mañana se encuentra exactamente en la misma posición que cuando los cerró por la noche. En ese caso puede que no te interese lo que te vamos a contar. Pero también es posible que seas de aquellos que da mil vueltas en la cama de madrugada, que a través de espasmos nerviosos y de movimientos algo bruscos se pasa las horas en constante movimiento a pesar de encontrarse plácidamente dormido. Si ese es tu caso debes saber lo que te relatamos a continuación.

Que nos movamos mientras dormimos es por desgracia algo muy habitual entre la población mundial. Y decimos “por desgracia” porque tanto para ti, como para tu pareja si es que la tienes, el hecho de no parar quieto durante las horas de sueño resulta perjudicial para vuestro descanso. De modo que hoy vamos a analizar los motivos por los que esto sucede con el fin de que este factor remita en la medida de lo posible.

¿Por qué nos movemos mientras dormimos?

Hay que dejar claro que es muy complicado no moverse mientras dormimos por la noche. A pesar de que durmamos profundamente tarde o temprano acabamos cambiando de posición o realizando algún movimiento de manera inconsciente. Según los diferentes estudios que se han llevado a cabo por parte de especialistas en medicina del sueño se podría tomar como algo normal una media de 5 pequeños movimientos por hora, la gran mayoría de ellos leves espasmos tanto en piernas como en brazos. Todo lo que sobrepase esta cifra sería motivo de estudio por parte de un especialista.

¿Cuales son las causas más habituales que provocan los movimientos?

Enfermedades de tipo nervioso: Problemas como la ansiedad y la depresión son una de las principales causas de insomnio. Puesto que afectan terriblemente al descanso también pueden ser las encargadas de los continuos movimientos mientras dormimos. Incluso la ingesta de ansiolíticos y antidepresivos también pueden aumentar las probabilidades de padecer movimientos espasmódicos con cierta frecuencia.
Síndrome de las piernas inquietas: En Ecomatalasser ya le dedicamos un artículo completo a este síndrome que convierte las plácidas noches en interminables periodos de tiempo. Debido a este problema el hormigueo incesante y los continuos movimientos de nuestras extremidades inferiores apenas nos dejan descansar, obligándonos en muchas ocasiones a ponernos de pie y a caminar para que los síntomas remitan en cuanto a intensidad.
Otras causas: Existen otras causas que pueden favorecer el movimiento nocturno y que no tienen nada que ver con los trastornos del sueño ni con las enfermedades de tipo nervioso. Por ejemplo una mala alimentación puede influir a la hora de que este problema haga acto de presencia. Incluso una baja cantidad de hierro en el organismo puede ser también un factor determinante para su aparición. Si no te había pasado antes y empiezas a moverte en exceso mientras duermes puedes optar por hacerte una analítica y los resultados pueden ser esclarecedores.

¿Y tú? ¿Eres de los que apenas se mueve durante la noche o de los que no para quieto ni un segundo? Ya ves que si te encuentras en el segundo grupo este problema puede venir provocado por una serie de factores. Ponles remedio y el movimiento nocturnos remitirá ostensiblemente. Como siempre desde Ecomatalasser esperamos que esta información haya sido de tu interés.