Hoy en Ecomatalasser nos hemos decidido a desmontar unos cuantos mitos. Las costumbres o creencias que os compartiremos a continuación siempre se han considerado positivas para nuestro descanso. Es decir, las llevamos a cabo porque pensamos que no perjudican nuestro sueño y en caso de padecerlas no les damos la mayor importancia. Pues bien, tanto si son hábitos que llevamos a cabo como si son síntomas que padecemos vamos a contaros los motivos por los que no son para nada beneficiosos. Aquí los tenéis.

5 minutos más de sueño

En muy probable que quien diga que en alguna ocasión no lo ha hecho esté mintiendo. Y es que madrugar es una de esas cosas que por mucho que lleves años haciéndolo el cuerpo no se acaba de habituar. De ahí que cuando suena el despertador tengamos la gran tentación de alargar nuestro sueño 5 minutos más. Este hábito a priori inofensivo no le hace ningún bien a nuestro descanso. Solemos conseguir quedarnos dormidos pero al instante el despertador vuelve a despertarnos, con lo que impedimos que se trate de un despertar en el que podamos sentirnos frescos. La sensación será más bien de pesadez y cansancio. La mejor opción es levantarse de la cama a la primera, por muy costoso que resulte.

Facilidad para quedarse dormido

Es fácil que lo hayas escuchado alguna vez. Si dices que tienes una gran facilidad para quedarte dormido alguien siempre responde; “¡Que suerte!” Es evidente que puestos a elegir es mejor tener facilidad para conciliar el sueño antes que tener que realizar un esfuerzo para descansar, pero el término medio es la mejor noticia. Si te duermes en una sala de espera, en un banco del parque o incluso en el sofá de casa en horas que no se corresponden puede que tengas un problema relacionado con el sueño. Y por supuesto no es para nada favorable de cara a realizar actos como conducir o manejar maquinaria pesada, donde quedarse dormido puede resultar extremadamente peligroso para ti y para los que te rodean.

Roncar es sinónimo de dormir a gusto

Roncar no es ninguna broma. Durante muchos años los ronquidos se han asociado con el sueño placentero, pero tiene mucho que ver con los problemas de salud. El sobrepeso o la inflamación de las vías respiratorias pueden provocar incesantes ronquidos y hasta incluso apneas, por lo que si roncas de manera habitual o conoces a alguien que lo haga lo último que debes pensar es que está todo en orden. Roncar no es sinónimo de dormir a gusto.

Quedarse en la cama con los ojos como platos

Seguro que también te ha pasado en alguna ocasión. Damos vueltas y vueltas en la cama sin que seamos capaces de quedarnos dormidos. La verdad es que puede llegar a ser desesperante, pero nosotros en vez de intentar hacer algo nos distraiga la atención seguimos en la cama con los ojos como platos. Los profesionales de la medicina del sueño afirman que lo mejor que puedes hacer en estos casos es levantarte. Sal al comedor, date una vuelta por casa, mira un rato la televisión, lee un libro… en definitiva haz cualquier cosa que consiga distraerte y cuando vuelvas a la cama te será mucho más sencillo quedarte dormido.

¿Que opinas sobre estos mitos que acabamos de desmontar? ¿Te has sentido identificado con alguno de ellos? Pues desde hoy ya sabes que no son tan inofensivos como creías, de manera que toma buena nota de lo que debes hacer en todos y cada uno de los casos. Desde Ecomatalasser os deseamos un feliz puente de Semana Santa. ¡Descansad!