Quien más y quien menos ha padecido alguna pesadilla en más de una ocasión. Te despiertas sudoroso y sobresaltado tras haber experimentado una desagradable vivencia que bien parecía ser 100% real. Y no lo era, motivo por el cual suspiras aliviado e intentas conciliar de nuevo el sueño. Pero la pregunta que nos hacemos hoy es; ¿Por qué soñamos este tipo de cosas? ¿Qué factores provocan que una noche plácida pueda convertirse en un angustioso periodo de tiempo? Hoy en Ecomatalasser analizamos los motivos por los que las pesadillas suelen hacer acto de presencia. Siempre con la intención de que sea más fácil controlar su aparición y podamos así dormir mejor. ¡Empezamos!

Trastornos del sueño

Como no podía ser de otra manera la relación entre la calidad de nuestro sueño y la aparición de pesadillas es muy estrecha. Si dormimos mal soñaremos, y no precisamente cosas bonitas. Por dicho motivo se considera que padecer algunos tipos de trastornos del sueño es el principal factor desencadenante para que se acaben sufriendo sueños desagradables de manera habitual. Las apneas del sueño y la narcolepsia son en este caso los trastornos que más favorecen la aparición de las pesadillas. Tratar con éxito estas dos patologías puede significar también el adiós de este problema.

Ojo con lo que ves antes de acostarte

Aquello de que los niños no deben ver películas de terror antes de acostaste también lo podemos trasladar a los adultos. Los más pequeños son fácilmente influenciables a causa de lo que pueden ver en la televisión, pero nosotros también podemos llegar a soñar cosas más o menos agradables en función de lo que hayamos visto o leído ante de meternos en la cama. Películas de miedo, contenidos con violencia explícita… todo lo que pueda alterar nuestra mente justo antes de dormir nos pasará factura durante la noche.

Alcohol y digestiones pesadas

Como comentamos en su día la ingesta de alcohol y las cenas copiosas eran uno de los desencadenante de los ronquidos. Pues bien, este tipo de hábitos también puede influir de manera importante a la hora de padecer pesadillas. Las persona que han tenido problemas con la bebida y que pueden sufrir síndrome de abstinencia también pueden padecerlas de manera habitual. Conclusión; cenas ligeras acompañadas con agua son un pasaporte hacia una noche de sueño placentero.

Episodios de estrés y ansiedad

En nuestras horas de sueño se reflejan también las horas que pasamos despiertos. Si vivimos tranquilos y relajados es muy probable que durmamos bien, mientras que si lo hacemos estresados será difícil que pasemos buena noche. Las pesadillas aparecen con mayor frecuencia en personas que padecen episodios de estrés y trastornos de ansiedad, por lo que es recomendable que tomemos algún tipo de infusión sedante antes de acostarnos si nuestro día a día supone una importante carga de nervios para nosotros.

Exceso de cansancio

¿Es curioso verdad? Se supone que cuanto más cansancio acumulemos mejor deberíamos dormir. Pero a la hora de la verdad si sumamos unos cuantos días durmiendo poco es muy posible que después no logremos descansar de manera placentera. El agotamiento físico y sobre todo el mental nos convierte en presa fácil para las pesadillas y otros problemas de este tipo como la parálisis del sueño. Si consigues meterte en la cama relajado rebajarás ostensiblemente la probabilidad de padecerlos.

Ecomatalasser continua persiguiendo un claro objetivo; mejorar tu descanso. Si tienes problemas para dormir o quieres empezar a descansar de una manera 100% natural ponte en contacto con nosotros y te asesoraremos en todo lo que necesites. ¡Estamos a tu disposición!