Todas las habitaciones de la casa tienen su importancia. El salón, la cocina, el baño… pero una por encima de las demás tiene una especial repercusión en nuestro bienestar, y esta no es otra que el dormitorio. Allí es donde descansamos, donde nos regeneramos física y psicológicamente, donde en definitiva podemos mejorar nuestra salud. Por este motivo es tan importante que el dormitorio sea un espacio sano, en el que no existan impedimentos para que podamos dormir de forma placentera y en el que podamos relajarnos con facilidad. ¿Quieres saber qué puedes hacer para conseguirlo? A continuación desde Ecomatalasser te damos algunos consejos.

Humidificador en vez de calefacción

Poco a poco se va acercando el invierno. Las temperaturas bajan y la presencia de la calefacción en casa es cada vez más frecuente. A la hora de dormir no debería estar encendida, puesto que si utilizamos la ropa de cama adecuada no deberíamos pasar frío. Además del gasto energético que supone la calefacción suele resecarnos la garganta y provoca que nuestras mucosas nasales se irriten. De modo que para eliminar la humedad de nuestro dormitorio y combatir el frío es mucho más sano y recomendable el uso de un humidificador.

Espacio libre de aparatos eléctricos

Desde Ecomatalasser lo hemos comentado en varias ocasiones; los aparatos electrónicos son tremendamente dañinos para nuestro descanso. Su uso evitará que conciliemos el sueño con facilidad, por lo que debemos mantener los teléfonos móviles y los televisores alejados de nuestro dormitorio. Es mucha la gente que utiliza su teléfono para despertarse por las mañana, por lo que duermen pegados a las radiaciones que emiten estos dispositivos. La solución radica en volver al pasado y utilizar un despertador al uso. Y a poder ser que este no esté conectado a la corriente. Si funcionan con pilas no emiten nocivos campos electromagnéticos.

Aléjate de los materiales sintéticos

Todo material sintético es un nido de ácaros. Este factor favorece la aparición de alergias, rinitis y diferentes dolencias que afectarán a la calidad de tu descanso. Tanto para la ropa de cama como para las cortinas opta siempre por tejidos 100% naturales, son un poco más caros pero a la larga tu salud lo agradecerá. Evita también el uso de moquetas y alfombras para evitar que el polvo se acumule en ellas y acabe resultándote molesto.

Tonos cálidos

Algo tan intrascendente a primera vista como los colores de nuestro dormitorio también puede afectar a nuestro sueño. A la hora de pintar debemos tener en cuenta que los colores considerados como cálidos son los que favorecen la relajación. De modo que las tonalidades ideales para decorar nuestro dormitorio son los tonos pastel, ocre, cobre y chocolate. Mientras que los debemos evitar a toda costa son el blanco, gris, negro, azul y verde grisáceo.

Apertura de ventanas… ¡Incluso en invierno!

Somos conscientes de que en invierno cuesta un poco más abrir las ventanas de nuestra habitación, pero es muy favorable hacerlo. Para que el aire del ambiente pueda ser renovado es recomendable hacerlo a primera hora de la mañana. Si hace frío levántate, abrígate y antes de salir al salón o a la cocina para desayunar abre las ventanas de par en par unos minutos. Un ambiente cargado también puede hacer que sea más complicado obtener la relajación deseada, así que a ventilar se ha dicho.

Teniendo en cuenta los consejos que te hemos dado en este post, ¿consideras que duermes en una habitación sana? Estás a tiempo de realizar unos cuantos cambios que seguro tendrán repercusión en tu descanso. Si lo haces, no dudes en contarnos como te ha ido.