No pienses mal. Ni Ecomatalasser ha cambiado su temática de artículos ni nos hemos pasado a la flora y la fauna. Si continúas leyendo podrás comprobar que nos seguimos centrando en el mundo del descanso para poder mejorar en la medida de lo posible vuestras horas de sueño. Y por dicho motivo hoy indagamos un poco más en el mundo de los cronotipos, nombre con el que se conocen las variaciones del ritmo circadiano las cuales nos pueden convertir en búhos, alondras y colibris en fución de su sincronización.

¿Pero que es lo que diferencia a estos tres tipos de persona? ¿Qué factores nos convierte en uno de ellos y que repercusión tiene para nuestras horas de sueño? Descubrámoslo a continuación para poder saber a que grupo pertenecemos.

Alondras

Si no te gusta madrugar o cuando te suena el despertador bien temprano te sientes incapaz de levantarte de la cama te parecerá imposibe que haya gente que lo haga sin dificultad alguna. Dichos afortunados son conocidos como alondras, persona con una suma facilidad para saltar de la cama a primera hora de la mañana sin necesidad de alargar la alarma del despertador 5 minutos más. Como buenos madrugadores que son también acostuman a acostarse bastante temprano, puesto que si no lo hicieran verían reducidas sus horas de sueño y con ellas su facilidad para madrugar. Suelen ser personas muy activas y especialmente brillantes por la mañana que a partir de cierta hora de la tarde ya comienzan a bajar su rendimiento. Un cuarto de la población se encuentra dentro de este grupo.

Búhos

Ni más ni menos que todo lo contrario que las alondras. ¿Si tienes turno de tarde te notas mucho más activo en el trabajo? ¿Por mucho que intentes acostarte medianemente temprano eres incapaz de conciliar el sueño hasta bien tarde? Y por último. ¿No te ves con fuerzas para levantarte de la cama antes de las 10 de mañana? Entonces no le des más vueltas. Eres un búho. En el organismo de los búhos la melatonina se produce varias horas después de que desaparezcan los estímulos lumínicos, por lo que la falta de luz o la oscuridad no provoca en ellos la necesidad de dormir a menos que ya esté bien entrada la noche.

Colibrís

También puede que te sientas identificado con ambos. Puede que no te suponga un esfuerzo madrugar cuando sea necesario. Y que si las veladas se alargan tampoco tengas ningún problema en estar con los ojos abiertos como platos. Si puedes convertirte en búho o en alondra en función de la situación entonces la conclusión es clara; eres un colibrí. Hay que decir que ser un colibrí es la opción más habitual, de hecho el 50% de la población se engloba dentro de este grupo.

También hay que destacar que ser búho, alondra o colibrí puede afectar a tu salud y condicionar tu longevidad. Según un estudio en paralelo llevado a cabo por las Universidades de Northwestern Medicine y Surrey, ambas situadas en el Reino Unido, las personas propensas a acostarse tarde y levantarse tarde viven algo menos que aquellas que madrugan y se acuestan pronto. Es decir, según los profesionales de la medicina mejor ser alondra antes que búho.

¿Qué te ha parecido? ¿Sabes ya a que tipo de grupo perteneces? Si te preguntabas a que era debido el hecho de que te vieras incapaz de madrugar o de que se te cierren los párpados poco después de cenar aquí estan las respuestas. Como siempre desde Ecomatalasser esperamos que esta información pueda ser de tu interés y te ayude a mejorar tu descanso.