Pocos lugares pueden llegar a ser tan incómodos para quedarse dormido como un avión. Muchas son las personas que lo intentan. Algunos por temor a las alturas, deseando que la inconsciencia los libere del pánico que supone subir tan alto. Otros debido a la impaciencia, conscientes de que si se duermen llegarán antes a su destino. Pero no todos lo consiguen, todo lo contrario. Por dicho motivo hoy os compartimos algunos consejos para conciliar el sueño en un avión, tomad buena nota y descansad en las aturas como lo harías en una cómoda y lujosa cama.

Duerme poco la noche anterior al vuelo

Es una obviedad. Si la noche anterior al vuelo duermes un mínimo de 8 horas lo más probable es que te sea imposible quedarte dormido mientras estás volando. ¿Solución? Acuéstate más tarde de lo habitual o levántate más temprano de lo que lo haces normalmente. Cuando más cansado subas al avión más números tienes de llegar a tu destino en un abrir y cerrar de ojos. Si tienes que esperar a la noche para volar evita a toda costa echar la siesta, una cabezadita por la tarde te dejaría demasiado fresco si tienes pensado dormir mientras vuelas.

Evita los asientos de pasillo

Todos los asientos de un avión son más o menos igual de incómodos, pero su situación puede beneficiarte o perjudicarte si lo que deseas es dormir cuando estás a bordo. Los asientos de pasillo son los menos recomendables si quieres conciliar el sueño con mayor facilidad, puesto que tanto las azafatas como los demás pasajeros deberán circular por él cuando se levanten durante el viaje. De este modo corres el peligro de despertarte cuando pasen junto a ti, ya que pueden rozarte debido a los movimientos del aparato y adiós al sueño placentero. En los asientos de ventanilla no tendrás este problema. Si no quieres que el personal del avión te despierte para preguntarte si quieres beber o comer algo notifícales tu idea de dormir durante el trayecto y listo.

Sube a bordo con ropa cómoda

Esto será un poco más complicado si se trata de un viaje de negocios, pero la idea principal es que subas a bordo del avión con la ropa más cómoda y holgada posible. Los pantalones ceñidos, las camisas ajustadas, los vestidos encorsetados… todos ellos serán estéticamente atractivos pero poco prácticos a la hora de favorecer un sueñecito desde las alturas. Y la incomodidad puede convertirse en una auténtica pesadilla si además hablamos de vuelos transoceánicos con hasta 14 horas de trayecto. De manera que tanto si tienes intención de dormir durante el viaje como si piensas disfrutar de la experiencia estando bien despierto utiliza ropa principalmente cómoda.

Antifaz y tapones por los oídos

Un avión es un lugar en el que, dependiendo de la hora del vuelo, puede haber mucha luz. Si se realiza durante el día deberás batallar contra la luminosidad artificial del aparato y la natural que entre por las ventanillas. Con el sonido sucede lo mismo. Una vez superado el momento del despegue, los pasajeros se relajan y comienzan sus distendidas charlas. Ambos factores pueden resultar muy molestos si tu intención es conciliar el sueño y pasar el vuelo durmiendo. ¿Cómo solucionamos estos dos inconvenientes? Pues incluye en tu equipaje de mano un antifaz y unos tapones para los oídos, tus retinas y tus tímpanos estarán sellados para todo el viaje.

¿Tienes algún viaje planeado? Si para realizarlo debes surcar las nubes ya sabes que es posible dormir conforme te acercas a tu destino. Desde Ecomatalasser deseamos que estos consejos te hayan resultado útiles. ¡Feliz vuelo!