Los niños son unos privilegiados en cuanto a sueño se refiere. Conforme vamos cumpliendo años la calidad de nuestro descanso empeora, pasando de dormir como troncos a despertarnos con el más leve sonido que podamos escuchar. Durante nuestra infancia dormir no resulta para nada complicado. Apenas poner la cabeza en la almohada nos quedamos profundamente dormidos, disfrutando por norma general de una agradable y reparadora velada. No obstante, también existen factores que pueden perturbar el descanso de los más pequeños como por ejemplo la tos. ¿Para que esto no ocurra hoy os compartimos algunos consejos para combatir la tos nocturna en niños. Ponedlos en práctica y vuestros hijos dormirán toda la noche de un tirón.

Dormir un poco incorporado

Si dormimos en una posición completamente horizontal es más probable que se nos reseque la garganta. Por lo tanto, si nuestro hijo está acatarrado o empieza a mostrar síntomas de que pueda estarlo opta por colocar alguna manta doblada o algunas toallas enrolladas bajo la parte del colchón en la que el pequeño coloca la cabeza. No es necesario que se forme un gran desnivel, puesto que si nos pasamos puede serle difícil conciliar el sueño. Si logramos que su pecho, cuello y cabeza queden unos 20 centímetros por encima de lo habitual esa será la medida correcta.

Mejorar la respiración nasal

Otro de los factores que pueden favorecer la aparición de la tos es el hecho de respirar por la boca. Normalmente acabamos respirando por ella cuando nuestras vías nasales están obstruidas. ¿Y qué podemos hacer para evitar que se taponen? En el caso de los niños es muy recomendable hacer un lavado con suero fisiológico antes de que se acuesten. Este artículo de venta en farmacias suele estar compuesto de agua marina y provoca que la mucosidad se desprenda de las paredes nasales y sea expulsada.

Pon un humidificador en su habitación

La tecnología también nos echa un cable en nuestra batalla contra la tos nocturna de nuestros hijos. Y como otro de los aspectos que puede provocar que los pequeños tosan es el ambiente seco de su dormitorio, pues hace ya bastantes años se inventaron los humidificadores. Estos aparatos se encargan de que la temperatura de la habitación sea de entre 40ºC y 60ºC. Además no son nada complicados de manejar y cada vez los hay más sofisticados de manera que puedas graduar su intensidad y programar su encendido y apagado.

Media cebolla debajo de la cuna o cama

Este está considerado por muchos como un remedio ancestral que pasa de generación en generación. Consiste en cortar una cebolla cruda por la mitad y colocarla debajo de la cama o la cuna donde duerma el pequeño. Es cierto que en casos de tos aguda no servirá de mucho, pero si compruebas que tu hijo empieza a toser de manera leve y pausada media cebolla puede ser el mejor método para combatir este problema. Solo hay un inconveniente y este no es otro que el “agradable” aroma que la cebolla dejará impregnado en la habitación del niño, pero no es nada que una buena apertura de ventanas a la mañana siguiente no pueda remediar.

¿Tienes hijos? Si es así seguro que su bienestar será lo más importante para ti. Si suele tener tos nocturna desde Ecomatalasser esperamos que estos consejos puedan serte útiles. Y si cualquier miembro de tu familia tiene problemas para dormir te invitamos a que te pongas en contacto con nosotros para conseguir que durmáis mejor de una manera 100% natural. ¡Os esperamos!