HISTORIA:

El origen del oficio de colchonero se remonta al siglo XIV, con el surgimiento de la especialización y la aparición del gremio.
Los colchoneros ejercían el oficio, como muchos otros artesanos tradicionales, de forma ambulante; iban de casa en casa con sus escasas herramientas y montaban en cada ocasión su improvisado taller en la calle, en el desván o en las azoteas de las casas.
Hasta no hace mucho tiempo, a todos los pueblos y ciudades había un colchonero y, como en la mayoría de oficios, el conocimiento se transmitía de generación en generación.

PRESENTE Y FUTURO:

El oficio artesanal ha perdurado hasta hoy y ha resuelto las necesidades cotidianas del descanso de cada persona. El colchonero trabaja de manera personalizada cada colchón o almohada; lo hace uno a uno y tiene en cuenta las singularidades de cada persona: las características morfológicas, así como posibles patologías físicas o dolores crónicos.

Hoy en día, han proliferado tiendas especializadas en colchones, pero los productos que ofrecen son producidos de forma industrial y estandarizada. Al mismo tiempo, en algunos casos, las personas que atienden son vendedores, pero no profesionales del sector.

El futuro del oficio es difícil debido, principalmente, del tipo de economía de mercado actual, ya que favorece las grandes marcas o centros comerciales en detrimento del pequeño artesano.

TÉCNICAS:

El trabajo del colchonero, una vez tiene la lana limpia y cardada, se basa en confeccionar el colchón que, básicamente, consiste en los siguientes pasos:

Picar la lana: la lana debe erizarse y extraer el polvo y las impurezas para que quede blanda y limpia.

Cortar y señalar las telas: las telas se cortan teniendo en cuenta las medidas del somier o de la base donde descansa el colchón. También se señalan los puntos donde irán las vetas.

Hacer los agujeros: se hacen unos agujeros emparejados y se ponen unos ojos que permiten atar unas vetas para evitar el desplazamiento de la lana.

Repartir la lana y poner las vetas: se coloca y se reparte uniformemente la lana por todo el colchón para luego atar las cintas que atraviesan el colchón tanto por encima como por debajo.

Coser las telas y hacer el ribete: se cose y se cierra el colchón con el “punto escondido” para entonces, terminar el trabajo con el burlete inglés.

MATERIALES:

El colchonero tradicional siempre ha trabajado con materiales que tenía a mano y en su entorno, clin, lana, etc.  y muy adecuados para el descanso debido a sus propiedades saludables. Los materiales son

LANA:

La lana absorbe y expulsa la humedad, acumula el calor corporal y la regula. Es autoinmune por naturaleza a los ácaros. Es también un escudo protector de las fuerzas telúricas y un neutralizante de las cargas electrostáticas. El bienestar que implica dormir en un colchón de lana se traduce en una bajada del ritmo cardíaco y en un relajamiento corporal. Al mismo tiempo, implica beneficios para la salud, ya que alivia las molestias de las enfermedades reumáticas, la transpiración excesiva, etc. Es muy conveniente para reponerse de las molestias estomacales, resfriados, gripes y hace más llevaderas las enfermedades del sueño, así como el insomnio y la fibromialgia.

MIRAGUANO:

Es resistente, elástico, muy ligero e inodoro. El alto porcentaje de aire en la fibra hace que sea transpirable y sirva de aislamiento térmico.

CÁSCARAS DE ESPELTA:

Por sus múltiples cualidades, su flexibilidad y la perfecta adaptación al cuerpo, los rellenos con cáscara de espelta son muy aconsejables para todas las edades. Además, dan sensación de frescor en verano y cálido en invierno. Además, dan sensación de frescor en verano y cálido en invierno.
Sus cualidades terapéuticas son :

  • Mitiga algunos dolores como migrañas, dolores de cabeza, etc. Además de los producidos por reuma o gota.
  • Favorece la circulación aliviando las varices y descansando las piernas.
  • Reduce el insomnio y el nerviosismo.
  • Alivia la sinusitis y algunas alergias.
  • Regula la temperatura corporal, permite la transpiración y absorbe la humedad.
  • Da una correcta posición de la columna.
  • Elimina los ronquidos.
  • Neutraliza las energías telúricas (conjunto de radiaciones que emanan de la tierra y que en algunos lugares, son nocivas para nuestra salud)

EL CÁÑAMO:

El cáñamo ha sido utilizado como material de cama durante siglos. Es resistente al moho y es extremadamente fuerte. De hecho, es tres veces más fuerte que el algodón, por lo que crea un colchón muy firme.

LA LAVANDA:

La lavanda es una planta medicinal que tradicionalmente se ha usado mucho en Cataluña por sus propiedades medicinales (relajante, antirreumática, sedante, digestiva, desinfectante …). Es especialmente indicada en el mundo del descanso para favorecer el sueño