Para que un colchón nos aporte un descanso placentero debe cumplir una serie de requisitos. El primero y más importante es que sea firme, para que nos evite problemas de espalda con el paso del tiempo. El segundo es que sea cómodo, de lo contrario es probable que a la mañana siguiente amanezcamos adoloridos como si no hubieras descansado lo más mínimo. Y por último también es necesario que tenga una buena higiene, ya que debemos ser conscientes de que en él pueden llegar a convivir millones de microorganismos que pueden provocar ciertas enfermedades.

El tercer punto es quizás el que menos tenemos en cuenta a la hora de comprar un nuevo colchón. Lo probamos, nos aseguraos de que sea firme y cómodo y con ello damos el visto bueno a la operación. No solemos fijarnos en que sea sencillo de limpiar o en que esté fabricado con materiales antiácaros. Por este motivo hoy te damos algún consejo para poder limpiar tu equipo de descanso, ya que es un proceso vital que debe hacerse cada cierto tiempo y que te asegura que tus horas de sueño sigan siendo placenteras.

¿Qué son los ácaros y qué enfermedades pueden provocar?

Lo primero de todo es conocer bien a nuestro enemigo. Los ácaros son unos diminutos microorganismos invisibles al ojo humano que suelen convivir y reproducirse en espacios húmedos y poco iluminados. El colchón es para ellos el lugar ideal para sobrevivir y procrear, puesto que se alimentan de fluidos corporales tales como el sudor o la saliva. Sin exagerar lo más mínimo un colchón puede llegar a albergar ni más ni menos de más de un millón de ácaros, por lo que es muy importante limpiarlo regularmente para liberarlo de la presencia de estos organismos.

¿Y qué enfermedades pueden provocar? Lo más probable es que agraven un problema de salud ya existente pero también son capaces de favorecer la aparición de asma, conjuntivitis, rinitis y afecciones leves de la piel. Un exceso de ácaros en nuestro colchón puede provocar síntomas tales como lagrimeo incesante, estornudos y pequeñas reacciones alérgicas.

Consejos para limpiar un colchón

Hay que decir que por mucho que nos empeñemos en evitarlo los ácaros acabarán anidando en nuestro colchón tarde o temprano. Pero siendo conscientes de que esta batalla la tenemos perdida debemos pasar al plan B; la limpieza del colchón.

Dejar que el colchón respire: Ya que tenemos que hacer la cama a diario es tremendamente favorable que retires las sábanas al menos 5 minutos antes de hacerla. De este modo el colchón transpirará y la humedad que pueda existir en su interior se secará, evitando que los ácaros se sientan cómodos en su interior. En verano deberemos realizar este proceso por un tiempo superior, ya que sudamos más y la humedad es mayor.
Lavar la ropa de cama con agua caliente: Cuando toque lavar las sábanas debemos hacerlo con agua caliente. Es muy importante hacerlo de este modo ya que el agua fría no elimina los ácaros que pueden habitar en ellas.
Aspirar el colchón: Si dispones de aspiradora en casa puedes pasar el aparato por las dos caras del colchón. Algunas aspiradoras tienen un “modo moqueta” para aspirar tejidos, utilízalo si es el caso. También es recomendable que le des la vuelta cada cierto tiempo para que los ácaros no se acumulen en una misma zona.

El problema de los ácaros puede empeorar si eres alérgico a ellos. En Ecomatalasser podemos ayudarte a resolver esta situación, ya que elaboramos nuestros productos de descanso con materiales 100% naturales y algunos de ellos están especialmente diseñados para personas alérgicas a estos microorganismos.