La tecnología y la industria han evolucionado a pasos agigantados a lo largo de las últimas décadas. Es un hecho, lo que antes debíamos elaborar costosamente con nuestras propias manos ahora se fabrica en un abrir y cerrar de ojos con una maquinaria moderna y sofisticada. El tiempo invertido en la fabricación es mucho inferior y permite aumentar la productividad, pero ¿Y la calidad? ¿Es también la misma? Y es que desde que Ecomatalasser vio la luz perseguimos un objetivo muy concreto; mejorar el descanso de las personas a través de nuestras manos. Porque a pesar de que las máquinas pueden confeccionar productos de alta calidad nada puede compararse con la fabricación manual.

Con nuestra actividad recuperamos uno de los oficios más antiguos del país, el de colchonero. Desde que los colchones se fabrican con materiales sintéticos los colchoneros han ido desapareciendo, pero antaño todo aquel que tuviera en casa un colchón de lana debía visitarlo tarde o temprano. La lana se apelmazaba debido a su uso diario por lo que debía varearse con unos bastones especiales para que volviera a adquirir la forma adecuada, una tarea que solo el colchonero podía realizar ya que disponía de las herramientas para ello.

El mismo proceso de desaparición que han sufrido los colchoneros también lo han padecido otros muchos oficios. Trabajos que con el tiempo han resultado innecesarios o que debido a la tecnología son desarrollados en la actualidad por máquinas. ¿Repasamos alguno de ellos?

Sereno

En función de la edad que tengas conocerás o no el oficio del que te estamos hablando. Y es que antes de que se inventaran los porteros automáticos existía la figura del sereno, que era la persona encargada de encender las farolas de las calles cuando anochecía y de abrirles la puerta de sus casas a todos los vecinos que reclamaban su presencia. Esta persona en cuestión disponía de todas las llaves del vecindario, algo que resulta francamente impensable hoy en día. Como en tantos otros casos la llegada de la tecnología acabó por convertir este oficio en un vago recuerdo de personas ya adultas.

Afilador

En el caso del afilador hablamos de un oficio que todavía se desempeña a día de hoy. Es cierto que son pocas las personas que se dedican en la actualidad a recorrer los pueblos y ciudades afilando tijeras, cuchillos y todo tipo de elementos cortantes, pero todavía es posible encontrarlos. Solían hacerlo montados en una bicicleta equipada con un disco de esmeril en la parte trasera cuyo movimiento giratorio se accionaba pedaleando. A su llegada el afilador hacía sonar una pequeña flauta para que todos los vecinos que necesitaran sus servicios pudieran acudir a su llamada. Con la cultura del usar, tirar y comprar de nuevo el afilador fue perdiendo su protagonismo.

Herrero

Los herreros han desaparecido de países desarrollados pero todavía están presentes en continentes como África y Asia. La revolución industrial fue la causante de que esta profesión se viera afectada y sustituidas por procesos de fabricación mucho más modernizados. El herrero era la persona que a través de una forja, un yunque y un martillo era capaz de crear todo tipo de objetos de metal, desde pequeños elementos como cuchillos o tenedores hasta enormes piezas como por ejemplo una campana.

Resinero

La producción de todo tipo de productos destinados a la fijación, como el pegamento o la cola, evitaron que la figura del resinero tuviera cierta presencia en la sociedad actual. Este antiguo oficio consistía en extraer la resina de los árboles para posteriormente utilizarla en todo tipo de remiendos. Los profesionales en la materia realizaban la extracción solo en una cara del árbol, para evitar que este sufriera un daño excesivo y no afectara a su salud. La creación de métodos de extracción más sofisticados provocó la desaparición casi por completo de este ancestral oficio.

Existen mucho más oficios que fueron importantes en tiempos pasados y que hoy en día han dejado de practicarse. El campanero, el recadero o el pregonero son otros ejemplos a tener en cuenta. Ecomatalasser trabaja para volver a convertir la fabricación de material de descanso en un acto ecológico, artesanal y beneficioso para la salud. Si quieres disfrutar de estas ventajas llámanos y te asesoraremos para que consigas el colchón ideal para ti.